FARO
Catálogo inmobiliario multiidioma
Un código QR en el cartel abre el anuncio completo en el móvil de quien pasa por delante. En su idioma. A cualquier hora.
Recién lanzado en Cantabria · buscando las primeras agencias fundadoras
Una noche en Santander coincidí con unos extranjeros parados delante del cartel de un piso. Les gustaba pero el cartel estaba en español, la agencia estaba cerrada y el código QR no llevaba a ninguna parte. Acabé explicándoselo yo en mitad de la calle.
No soy del mundo inmobiliario: soy comercial, y además tengo estudios de programación informática. Lo que vi aquella noche fue una venta perdiéndose por algo que tenía arreglo.
Faro es ese arreglo.
Esto es lo que no hace nadie más. Cuando la agencia baja el precio de un piso o lo marca como vendido, los carteles que ya están colgados cambian de mensaje sin que nadie vaya a tocarlos. El papel es el mismo; lo que se abre al escanearlo, no.
Se acabó el cartel en el balcón con el precio de hace seis meses, y el de un piso que se vendió en marzo.
La otra cara de la misma norma: una dirección impresa en un QR no cambia nunca. Ni al bajar el precio, ni al vender, ni al cambiar las fotos. Un cartel colgado no se queda sin servicio jamás.
Esto es un inmueble de Costa Verde, una agencia de demostración creada para que se pueda ver el sistema funcionando de verdad, con fotos, plano y carteles reales.
Apunta con la cámara del móvil, o pulsa el botón.
Abrir la ficha de ejemploPrueba a cambiarle el idioma arriba a la derecha, y a darle al botón de escuchar.
Conviene decirlo antes que nada, para no hacer perder el tiempo a nadie: Faro no sustituye al CRM de la agencia ni a los portales inmobiliarios. Convive con ellos. Cubre otra cosa: el momento en que alguien se para delante de un cristal o de una fachada y no hay nadie para atenderle.
Me llamo Pedro González y Faro lo hago yo. Una persona, no una empresa con departamentos. Soy comercial y tengo estudios de programación informática, y llegué a esto por lo que vi aquella noche en Santander.
La pregunta razonable es qué pasa con los carteles de todos tus pisos si yo desaparezco. Es la primera cosa que me tomé en serio:
Diez agencias en Cantabria usándolo todos los días. No más. Prefiero diez bien atendidas que cien a medias.
Faro está terminado y funcionando, y recién lanzado en Cantabria. Ahora estoy eligiendo las primeras agencias fundadoras —tres o cuatro—, y a esas les voy a dar unas condiciones que luego no voy a poder dar a nadie. A cambio les pido una sola cosa: que me digan sin filtros qué sobra y qué falta.
Lo mejor es verlo: son treinta segundos escaneando un cartel. Si quieres, me paso por tu oficina un día de esta semana.